Ana Hernández: entre el oficio de la sastrería y la preparación de harinas para bebidas
Ana Hernández, es una comerciante que se dedica a la sastrería y a la elaboración de harinas para bebidas calientes y frías, productos que comercializa en su local dentro del mercado municipal del distrito de Lislique, en el municipio de La Unión Norte.

Hernández, de 66 años, cuenta que a los 13 aprendió el oficio de la sastrería gracias a su madre, María Jiménez. Sin embargo, hace 10 años dejó de confeccionar nuevas prendas debido a problemas de visión; actualmente solo se dedica a reparar piezas dañadas que le llevan sus clientes.
Originaria de Cojutepeque, Ana tiene más de 15 años de residir en Lislique y se ha convertido en una de las pocas artesanas que mantiene viva la tradición de preparar harinas para refrescos típicos.

Entre sus productos destacan el café de palo, harina de maíz tizate con canela, chocolate molido con maíz tizate y canela, tablilla de chocolate con cacao y azúcar, horchata y semilla de ayote molida, conocida tradicionalmente como alguashte.
Sus clientes no solo compran para el consumo diario, también adquieren las harinas para enviarlas al extranjero, lo que convierte su trabajo en un producto nostálgico para quienes viven fuera de territorio salvadoreño.
